
Comprender cómo la acción capilar desafía la gravedad para distribuir uniformemente el metal de aportación, es la clave fundamental para garantizar uniones resistentes, herméticas y duraderas en cualquier proceso de soldadura fuerte.

Cuando la fuerza de adhesión (líquido-pared) es mayor que la fuerza de cohesión (líquido-líquido), el líquido "moja" las paredes del tubo y comienza a subir. El líquido se detendrá cuando la fuerza de la tensión superficial se equilibre con el peso de la columna de líquido que se ha elevado.